A veces, el mejor regalo no se envuelve en papel, sino que se vive al aire libre. Eso es lo que pensaron Estefanía y sus amigos cuando decidieron sorprender a Susana por su cumpleaños. Tenían claro que el detalle debía tener a las aves como protagonistas, y tras contactar con nosotros en Numenius, se vio enseguida que la combinación de birding y enoturismo era la opción ganadora para disfrutarla junto a Eduard.

birding y enoturismo era la opción ganadora para disfrutarla junto a Eduard.
El escenario: Prat de Cabanes-Torreblanca
Por pura logística y cercanía, se optó por el Prat de Cabanes-Torreblanca, un humedal costero que nunca defrauda. Quedamos en el Centro Espai Natura de Torrenostra con la incertidumbre del tiempo, pero la suerte nos deparó una mañana de esas que se recuerdan: algo de viento, sí, pero con una luz limpia y una actividad frenética en el campo.
En plena época de migración y con la reproducción ya en marcha, el humedal bullía. Es difícil resumir en unas líneas todo lo que Susana y Eduard pudieron observar, pero hubo escenas que se quedaron grabadas:
- Un carricerín real marcando territorio con su canto incansable.
- Los somormujos lavancos en plena faena de pesca, moviéndose siempre en pareja.
- Los elegantes vuelos nupciales de los aguiluchos laguneros.
Sin embargo, el campo siempre guarda sorpresas. Tuvimos la fortuna de presenciar una persecución de cine: varias gaviotas patiamarillas acosando a una águila pescadora que parecía no entender muy bien tanto revuelo. Y para rematar, un bando de cigüeñas blancas apareció de la nada, aprovechando los vientos para retomar su viaje hacia el norte tras haber descansado en el Prat.
De las marismas a la bodega Mas de Rander
Si la mañana de pajareo fue un éxito con más de 40 especies identificadas, la segunda parte de la jornada no se quedó atrás. Nos pusimos en manos de Juan Domingo Tárrega, de la Bodega Mas de Rander, y aquello superó cualquier expectativa de lo que se entiende por una «cata» al uso.

Juan Domingo Tárrega, de la Bodega Mas de Rander
Juan Domingo no solo transmite conocimiento; transmite el cariño por la tierra y las historias del día a día de un proyecto ecológico. Mientras degustábamos sus vinos y aceites, el espectáculo seguía sobre nuestras cabezas: cernícalos, aguiluchos e incluso una águila perdicera nos sobrevolaban, mientras el coro de jilgueros y verdecillos ponía la banda sonora entre las vides.
Un compromiso con el territorio
Toda esta biodiversidad que disfrutamos no es casualidad. Es el resultado directo de un compromiso con el cultivo ecológico y el respeto al paisaje. Cerramos la mañana maridando sus vinos y mistelas con productos de kilómetro 0, en una experiencia que encaja a la perfección con la filosofía de la red Birdeo.
Se degustaron aceites de olivos farga, ejemplares varios veces centenarios que son historia viva del Maestrat, recordándonos que el turismo, cuando se hace con sentido, es la mejor herramienta para conservar lo que nos rodea.
Dudas frecuentes sobre la experiencia Birds & Wines
¿En qué consiste exactamente una jornada de Birds & Wines?
Es una propuesta de turismo lento que une dos mundos: la ornitología y la viticultura. Empezamos la mañana en un espacio natural (como el Prat de Cabanes) para pajarear y disfrutar del avistamiento de aves con guía especializado. Tras el paseo, nos desplazamos a una bodega local para realizar una cata de vinos y aceites ecológicos, conociendo de primera mano el proyecto detrás de cada botella.
¿Dónde se realiza la actividad de observación de aves y cata?
Nuestras rutas principales se desarrollan en la provincia de Castellón y Valencia. Los puntos más destacados son el Prat de Cabanes-Torreblanca y las visitas a la Bodega Mas de Rander. También diseñamos experiencias en zonas de interior como el Alto Turia o las Hoces del Cabriel, adaptándonos siempre a la época del año y al movimiento de las aves.
¿Es necesario tener experiencia previa en ornitología o cata de vinos?
Para nada. El objetivo es disfrutar del campo y del buen vino sin complicaciones. Nosotros ponemos los prismáticos y el conocimiento; tú solo tienes que traer ganas de descubrir el paisaje. Es un plan ideal tanto para principiantes que quieren aprender a distinguir una garza de un aguilucho, como para aficionados que buscan pasar un día diferente.
¿Qué aves se suelen ver en el Prat de Cabanes-Torreblanca?
Depende mucho de la estación, pero es un humedal clave para ver aguilucho lagunero, cigüeñuelas, garzas y el siempre escurridizo carricerín real. En épocas de migración, es fácil llevarse sorpresas con bandos de cigüeñas blancas o incluso el paso de aves rapaces como la pescadora.
¿Se puede comprar esta experiencia como regalo?
Sí, de hecho es uno de nuestros servicios más demandados. Emitimos certificados de regalo personalizados y con fecha abierta para que el cumpleañero o la pareja elija el momento que mejor le venga (siempre bajo disponibilidad). Es un regalo original que se aleja de lo material para centrarse en una vivencia auténtica en la naturaleza.

